INGREDIENTES: 2 tazas de harina de maíz precocida 2½ tazas de agua tibia sal a tu gusto 1 cucharadita de azúcar o de papelón (panela) 1 cucharadita de onoto (si no tienes onoto, utiliza cúrcuma) 1 litro de aceite de maíz, de canola o el que tengas a mano para freír (que no sea aceite de oliva) el relleno queda a tu elección (nosotros preparamos unas de queso blanco y otras de queso gouda) 1 bolsa de plástico para alimentos PREPARACIÓN: En una ollita calienta ¼ de taza de aceite. Cuando esté caliente, pero no hirviendo, agrega las semillas de onoto. Deja cocinar un rato a fuego muy lento hasta que las semillas de onoto suelten su color y obtengas una grasa traslúcida de color rojo intenso brillante. Pasa el aceite por un colador para extraer el onoto. Si no tienes onoto, no importa, utiliza un poquito de cúrcuma en la masa. Este condimento también te ayudará a darle un color muy bonito a la masa. En un recipiente coloca el agua tibia, la sal, el azúcar o papelón y el aceite onotado. Agrega la harina de maíz precocida poco a poco y moviendo constantemente para que no se formen grumos. Comienza a amasar de manera enérgica y sin pausa. Es posible que la harina absorba todo el líquido; si es necesario, agrega un poquito más de agua y sigue amasando. La consistencia de la masa debe ser densa, brillante, se formará una bola compacta y suave que no se pegará en las manos, ni en las paredes del recipiente y cuando hundas un dedo en ella, quedará un hueco. Deja reposar la masa unos tres minutos antes de empezar a preparar las empanadas. Mientras pasa el tiempo, prepara lo que le vayas a meter dentro a las empanadas.